Madre y Maestra

Madre y Maestra
María auxiliadora

domingo, 24 de octubre de 2010

Encíclicas

Veritatis splendor

Estructura Encíclica: Veritatis splendor:
No os conforméis con la mentalidad de este mundo
La iglesia y el discernimiento de algunas tendencias de la teología moral actual
Enseñar lo que es conforme a la sana doctrina
Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres
I                 La libertad y la ley
·         Del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás
·         Dichoso el hombre que se complace en la ley del Señor
·         Dios quiso dejar al hombre «en manos de su propio albedrío
·         Como quienes muestran tener la realidad de esa ley escrita en su corazón
·         Pero al principio no fue así

II. Conciencia y verdad
·         El sagrario del hombre
·         El juicio de la conciencia
·         Buscar la verdad y el bien
III. La elección fundamental y los comportamientos concretos
·         Sólo que no toméis de esa libertad pretexto para la carne
II. Conciencia y verdad
·         El sagrario del hombre
·         El juicio de la conciencia
·         Buscar la verdad y el bien
III. La elección fundamental y los comportamientos concretos 
·         «Sólo que no toméis de esa libertad pretexto para la carne
·         Pecado mortal y venial
IV. El acto moral 
·         Teleología y teleologismo
·         El objeto del acto deliberado
·         El «mal intrínseco»: no es lícito hacer el mal para lograr el bien



Conclusiones:
Esta encíclica nos enseña lo que es conforme a la sana doctrina siendo el evangelio la fuente de la vedad salvadora y de toda norma de conducta, Dios nos enseña la verdad de fe, pero también sobre el comportamiento moral. La teología moral es la ciencia que acoge y responde a la exigencia humana, es una reflexión moral: el bien y el mal de los actos humanos, es claro que muestra que es necesario predicar la palabra y siempre integrar una unidad con quienes nos rodean, y basar nuestras conductas en el temor a Dios reflejando la sabiduría, sin dejarnos guiar por las pasiones.
Aún no conocemos el verdadero significado de libertad, actuando sobre nuestros propios criterios pero sin llegar al libertinaje teniendo en cuenta siempre lo mandamientos, nos debemos regir desde un juicio moral que en la actualidad se ha ido perdiendo segando la conciencia por el habito del pecado, la libertad debe ser una búsqueda constante de la verdad, y esa verdad se sintetiza en la ley de Dios, quien nos da la libertad que necesitamos dejándonos en la manos de nuestro propio albedrio.
El cuerpo y el alma son indispensables para el desarrollo de la persona, practicar el bien y seguir los valores morales planteados por Dios y la sociedad, poniendo nuestras virtudes al servicio de la misma
·         La conciencia es el llamado que nos hace Dios desde el corazón que nos dice cómo actuar siendo consecuentes de nuestras acciones, sin culpar esta conciencia pues se convertiría en un pecado mortal.
·         El orden del bien y el mal depende de la voluntad y los comportamientos determinados, son juzgados moralmente rectos o equivocados
·         Un pecado mortal es aquel que tiene como objeto una materia grave, cometido con pleno conocimiento, llevándonos a la pérdida del amor de Dios.
·          La forma de conseguir la vida eterna:
¨       Guardar los mandamientos
¨       Dejar las riquezas
¨       las buenas intenciones no autorizan a realizar una obra mal
§  El fin de las obras buenas es servir a y agradar a Dios.
§  Nunca debemos oponernos a la vida, ni violar la integridad de la persona.
§  Nuestra verdad siempre será Jesucristo y el mandamiento del amor

http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_06081993_veritatis-splendor_sp.html    


Benedicto XVI

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